2011-03-01

Adivinando el futuro

Unos optan por vivir el presente, otros se quedan anclados en el pasado y algunos desean fervientemente conocer lo que les deparará el futuro. Estos últimos, para conseguir su objetivo, recurren a las artes de ciertas personas que aseguran poder predecir lo que nos va a suceder. Para ello se sirven de cartas astrales, consultan su bola de cristal, nos leen las líneas de la mano e incluso los posos del café. A cambio de una suma de dinero que ellos estipulan podemos saber si nos casaremos, si recibiremos una pequeña fortuna, si mantendremos nuestro puesto de trabajo o encontraremos uno mejor o el número de hijos que vamos a tener. Estos brujos, adivinos, videntes o como queramos llamarlos no son como los de antes; no vuelan en escobas como en las películas ni son perseguidos por practicar artes oscuras y quemados posteriormente en la hoguera como sucedía en la Edad Media. Su aspecto, más o menos extravangante, coincide con el de cualquier persona que no domina esa ciencia y ejercen su oficio sin molestar a nadie. En nuestra mano queda decidir si queremos pagar por sus servicios, escucharles y creerles.

Solución/ebazpena: "¿De papel o electrónico?": Biblioteca privada, Amurrio (Álava) [26/02/2011]

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