2009-07-11

Alfa y Omega

Si comunes son los edificios en cualquier población, más lo son los cementerios. Tan inhóspitos como entrañables ellos están acostumbrados a vivir (¡vaya paradoja!) en pequeños pueblos de la montaña donde pasan duros inviernos o en llanas poblaciones estepeñas con cálidos estíos. Grandes y ajardinados como los parterres de un palacio Real o escuetos y sombríos como las escaleras a una mazmorra, son un nexo entre esbeltas ciudades y rústicas aldeas, entre ricos y pobres, entre buenos y malos, entre alfa y omega.
Por eso no hemos de tenerles miedo ni recelo, sino respeto y aprecio porque son muchos los que por un motivo u otro decidieron yacer en ellos.

¿Ante la portada de qué campo santo me encuentro?


Respuesta/Ebazpena: "Meterse en jardines..."; Bosque de paraguas, junto a la Casa Consistorial, Bilbao (Bizkaia) [2009/05/27]

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